Una madre denuncia mala atención en el Materno Infantil

Momentos de terror vivió una madre salteña con su pequeña de cinco años, a quien le entró un “cascarudo” en su oído. En el hospital recibió la mala atención de un médico que no creyó la historia y la mandó de vuelta a la casa.

El sábado pasado, mientras disfrutaban de un cumpleaños familiar en una casa de campo en San Luis, todo se convirtió en terror cuando una pequeña de cinco años, a quien su madre tenía en brazos, comenzó a gritar desesperada avisando que un bicho había ingresado en su oído.

Los padres de la menor alcanzaron a ver como el insecto “un cascarudo” se metía en el oído pero nada pudieron hacer para sacárselo. Desesperados salieron en busca de ayuda a la salita de primeros auxilios de la zona, donde al evaluar el cuadro, las enfermeras los derivaron al hospital Materno Infantil.

“Era imposible controlarla, lloraba y gritaba sin parar y nos decía que el bicho se movía”, relató la madre.

Cuando llegaron al nosocomio la enfermera comprobó que efectivamente el insecto aún estaba en el oído por lo que le colocaron vaselina, a fin de inmovilizarlo hasta que un médico de guardia la atendiera.

Pasaron unos diez minutos y se hizo presente el médico Guillermo Guzmán, quien escuchó la historia y procedió a revisar a la menor. Sin embargó el profesional no le creyó a la mujer y le dijo que su hija padecía una fuerte otitis, “hasta me llegó a decir que mi hija llevaba una semana al menos con eso y lo que se le veía en el oído era un tapón de sangre coagulada”, contó indignada la madre.

Ante la desesperación, la mujer increpó al médico quien realizó una consulta con el otorrinolaringólogo, vía telefónica, a quien le dio su punto de vista y hasta ridiculizando el relato de la madre. Luego de cortar le dijo que su colega recién la atendería el martes, por consultorio.

“Yo no podía creer lo que escuchaba, mientras mi hija se desvanecía en mis brazos, casi le rogué que por favor la revisara de nuevo, a lo que accedió de muy mala manera”, detalló.

El médico volvió a insistir con el primer diagnostico y le indicó un antibiótico y la mandó a la casa, hasta el martes.

“Pasaron casi tres horas en el hospital y no le hicieron nada a mi hija, salimos de allí con mi esposo y volvimos a la salita, la enfermera volvió a revisarla y el cascarudo seguía ahí, incluso seguía moviéndose”, expresó.

Finalmente el padre de la menor tomó una pinza y logró sacar el insecto, “no podíamos seguir viendo cómo sufría y que nadie nos ayudaba, tuvimos que hacerlo nosotros. Apenas se lo sacó, mi hija nos dijo: mami ya no se mueve nada en mi oreja”.

Fuente: fm profesional

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.