Un sismo activó las alarmas de tsunami en el océano Pacífico

 

Un terremoto sacudió este domingo Nueva Zelanda causando preocupación entre los habitantes. El Instituto Geológico Estadounidense fue el encargado de informar que el epicentro del sismo se localizó a 34 kilómetros de profundidad y a unos 928 kilómetros al noreste de la ciudad neozelandesa de Tauranga. Las autoridades debieron emitir un alerta de tsunami, que luego cancelaron.

El movimiento telúrico ocurrió cerca de las las islas Kermadec, un territorio inhabitado de Nueva Zelanda. De acuerdo a lo revelado por el sistema de protección civil de este país, la magnitud fue de 7,4 en la escala de Ritcher. Según la AFP, las autoridades señalaron que el peligroso oleaje por la fuerte corriente sería “una amenaza para las actividades sobre las playas, los puertos y estuarios, y para la navegación de pequeñas embarcaciones”.

Por estas razones debieron emitir el alerta de tsunami. Sin embargo, luego de percatarse que la actividad sísmica no llegaría a este punto, la organización de Defensa Civil retiró la alerta unos minutos después. Incluso, la magnitud del movimiento luego fue rebajada a un registro de 7,2. El sismo llegó a sentirse en otras regiones del pacífico sur, como en las islas de Samoa, Fiji y Cook.

“No existe una amenaza de tsunami para Nueva Zelanda tras el terremoto de la región de las Islas Kermadec, de magnitud 7,0. Sobre la base de la información actual, la evaluación inicial es que es improbable que el terremoto haya causado un tsunami que suponga una amenaza para la salud humana y el medio ambiente”, informaron desde la cuenta de Defensa Civil en Twitter.

Este domingo una fuerte réplica de 6,3 grados de magnitud volvió a alertar a los organismos neozelandeses, pero no emitieron alerta de tsunami. No se reportaron daños en la infraestructura, ni mucho menos víctimas ni heridos. El lugar donde ocurrió el terremoto, las Islas Kermadecs, no están pobladas, solamente viven unos pocos trabajadores de conservación, quienes trabajan en la isla Raoul.

El último sismo ocurrió a unos 97 kilómetros al nordeste de la isla de Tonga. Según el Instituto Geológico Estadounidense, el movimiento telúrico se registró a unos 10 kilómetros de profundidad. Igualmente, no se reportaron daños materiales ni heridos en la zona. Otra réplica de magnitud 5 se sintió a 119 kilómetros al noreste de la misma localidad (Islas Kermadec). Esta fue seguida por varias más a 36,2 kilómetros de profundidad.

Nueva Zelanda ha sufrido varios sismos en años anteriores. En febrero del 2011, ocurrió un terremoto en la ciudad Christchurch de 6,3 grados de magnitud. En aquella situación, se registraron varios derrumbes de edificios, entre ellos dos catedrales. También hubo decenas de heridos y una abultada cifra de 185 personas fallecidas. El movimiento telúrico con mayor cantidad de víctimas en esta región de Oceanía sucedió en la ciudad de Hawke’s Bay en 1931, cuando se reportaron 256 muertos.

 

 

Fuente: El Intransigente

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