Repondrán las vacunas que fueron destruidas en un robo

Los niños del departamento de General Güemes podrán cumplir con el calendario de vacunación obligatoria.

Parte del stock de aproximadamente dos mil dosis de vacunas que fueron destruidas durante un robo que sufrió el pabellón de APS en el hospital “Joaquín Castellanos” serán repuestos por el Ministerio de Salud, para que los niños del departamento de General Güemes puedan cumplir con el calendario de vacunación obligatoria.
Así lo confirmó la jefa del Programa de Inmunizaciones, doctora Adriana Jure, quien se hizo presente durante la jornada del lunes 7 para constatar los daños ocasionados y la cantidad de vacunas a reponer en la mayor brevedad posible.

Las dosis más caras

“Lamentablemente se perdieron unas 250 dosis de vacunas triple viral, que producen inmunización contra la rubeola, el sarampión y paperas, que son las que más nos preocupan; también había antigripales y de otras enfermedades, pero como estamos en una emergencia por el sarampión, con un importante brote en Buenos Aires, consideramos necesario realizar una reposición inmediata para que los niños puedan ser vacunados”, manifestó. La reposición de las más urgentes estaba prevista para ayer. “El costo por dosis de este tipo de vacunas se expresa en dólares, por lo que estimamos que el daño económico fue importante, pero más allá de la cuestión económica, lo primero en lo que debemos pensar es en la seguridad de la población”, manifestó la doctora Jure.
El robo tuvo lugar entre la noche del viernes y la madrugada del sábado 5, fue perpetrado por personas que aún no fueron identificadas. Ingresaron al pabellón rompiendo rejas y puertas de acceso con la intención de robar elementos que pudieran tener algún valor en el mercado. Durante el proceso de robo abrieron las heladeras donde se guardan las vacunas para preservar la cadena de frío. El panorama descubierto por personal de APS cuando ingresaron al pabellón fue lamentable, con partes de las vacunas esparcidas por el suelo, mientras que otras se encontraban en el interior de la heladera pero con la puerta abierta. Al perder la cadena de frío las vacunas quedaron inservibles y tuvieron que ser descartadas para su aplicación.
Se llevaron una computadora con la impresora. Este equipo aún no apareció ni tampoco pudieron identificar a los autores del robo. La Policía continúa con la investigación.

Fuente: El tribuno

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.