Nuevo jaque al fiscal Paz por el “caso Jimena Salas”

El procurador Cornejo le inició un sumario administrativo interno.La medida fue dispuesta por irregularidades en la investigación.

El procurador general de la provincia, Abel Cornejo, decidió abrir un sumario administrativo interno en el marco de la causa relacionada con el salvaje asesinato de Jimena Salas, la vecina de la localidad de Vaqueros apuñalada en su vivienda el 27 de enero de 2017. El caso se mantiene impune, sin que hasta el momento se haya determinado el móvil del crimen ni se haya detenido a ningún sospechoso.

La medida fue dispuesta al detectar graves irregularidades en la investigación que llevó adelante el fiscal Pablo Paz. Cornejo ya había dado muestras que iría a fondo de esta cuestión cuando a fines de mayo resolvió apartar de la causa a Paz y a su par Rodrigo González Miralpeix, quien se había sumado a la investigación a fines de 2017. Pero las cosas no terminaron allí. La semana pasada el titular del Ministerio Público desplazó a Paz como fiscal N§ 2 de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas y lo trasladó a la Fiscalía Penal de barrio Limache.

Ante las evidencias de que, efectivamente, las cosas no se hicieron como correspondía, ayer el procurador ordenó un sumario administrativo para evaluar las irregularidades que detectó en el expediente. A pesar de que no se conocieron en detalles las falencias que advirtió, trascendió que lo que más le llamó la atención a Cornejo fue la decisión de Paz de entregar el cuerpo de Jimena Salas a sus familiares sin haber tomado los recaudos que el caso aconsejaba, al tratarse de un homicidio con alto grado de violencia. Como se recordará, la mujer recibió 41 puñaladas en el interior de su domicilio, ubicado en el barrio San Nicolás, en Vaqueros, luego de que los asesinos encerraran en el baño de la propiedad a sus dos pequeñas hijas.

Lo que el procurador habría determinado, junto a sus colaboradores del Cuerpo Asesor de Fiscales (CAF), fue que Paz no dispuso la realización de pericias complementarias, consideradas vitales, en torno a la autopsia. En ese sentido, se supo que lo que más preocupó a Cornejo fue saber que al cadáver de Jimena Salas lo cremaron, por decisión de su esposo Nicolás Cajal. Por esta cuestión y a los efectos de los resultados de la investigación, el jefe de los fiscales habría considerado que el fiscal incurrió en una “falencia extrema”, con el agravante de que ya nada se puede hacer en materia de pericias porque el cuerpo de la mujer fue cremado.

Otras falencias

También se habría determinado que no se tomaron una serie de testimoniales a familiares y personas del entorno de Salas, tales como amigos y gente del ámbito social. De hecho, en las marchas que los vecinos de Vaqueros realizaron para exigir el esclarecimiento hubo personas que manifestaron su deseo de aportar datos a la investigación, pero nunca fueron llamadas por la fiscalía.

Además, el procurador Abel Cornejo habría detectado grietas en la investigación que llevó a cabo la División Homicidios de la Policía de la Provincia, y que las directivas del fiscal Pablo Paz, en ese sentido, no guardarían relación con el grado de inusitada violencia con que procedieron los autores del homicidio de Jimena Salas. La hipótesis del crimen siempre giró en torno al móvil del robo, sin embargo de la vivienda de la mujer no desapareció nada, solo el celular, que posteriormente fue encontrado tirado en la vía pública.

Del aparato se extrajeron las imágenes difusas de una persona que llegó a la vivienda de barrio San Nicolás con un perro que habría sido utilizado como señuelo para que la mujer le abriera la puerta. En mayo de 2018 se difundió un idetentikit del sospechoso que fue colocado en láminas en colectivos del servicio urbano de pasajeros y en edificios públicos. En los mismos afiches figura la recompensa de 500.000 pesos para las personas que puedan aportar datos de esa persona.

Al mismo tiempo la fiscalía informó que contaba con pruebas genéticas de dos hombres, encontradas en el interior de la vivienda. Sin embargo, esos ADN no pudieron ser cotejados porque los investigadores policiales no pudieron localizar a ningún sospechoso. Hasta este punto llegó la investigación del fiscal Pablo Paz, a dos años y cinco meses del crimen.

Más allá del sumario administrativo, lo que el procurador Cornejo pretende es dar un vuelco a la investigación. Es decir, sin dejar de lado lo poco que se hizo hasta ahora, orientar las pesquisas en otro sentido y convocar a otros testigos que podrían aportar datos útiles, y de esa manera posibilitar que el caso sea esclarecido.

Pedro Arancibia, el representante legal del esposo de Salas, reconoció que la fiscalía no convocó a algunos testigos que él había propuesto en su momento. De igual modo, sostuvo que hubo fallas en la investigación. “Yo creo que la gente de Homicidios se confió, pensó que al caso lo podía resolver rápidamente, pero lo hechos demostraron que no fue así”, expresó a El Tribuno el letrado.

“Todavía no nos convocó”    

El querellante Pedro Arancibia no se mostró del todo de acuerdo con el relevo del fiscal Paz. “Sería como empezar la investigación de nuevo, pero no voy a cuestionar la decisión del procurador”, dijo. El letrado sostuvo que “yo me enteré de los cambios por los medios, ya que hasta el momento el doctor Cornejo no nos convocó para saber lo que hará, como lo había prometido”. Arancibia subrayó que “si le va a dar un impulso a la investigación, enhorabuena”. Y agregó: “Como todavía no nos pudimos reunir con él, lo que queremos saber es cuáles son los pasos que se van a dar. El relevo del fiscal y el sumario es una cuestión interna de la fiscalía que no hace a la causa en sí”.

Fuente: El tribuno

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