La golpeó el sábado, el domingo se la llevó y el lunes la devolvió muerta

Lo confirmó una hermana de Micaela Moya. Hubo testigos de los golpes en La Lola.El episodio fue el viernes. El domingo a las 4 recibió una llamada y se descompuso en el bailable.

A pocas horas del hallazgo del cuerpo sin vida de una joven en el domicilio particular de quien era hasta entonces su pareja, familiares de la misma narraron el calvario que Débora Micaela Moya vivía desde hace meses.

Su hermana mayor, Viviana, relató con lujo de detalles el último incidente violento de la pareja, sucedido apenas 72 horas antes del hallazgo de su cuerpo sin vida.

“No sé si no quieren ver o para nosotros no hay justicia”, dijo Viviana Moya (31), llorando, al recordar las aristas tormentosas de una relación trágica.

El viernes Débora Micaela salió a su trabajo en el boliche La Lola. A la madrugada la fue a esperar Gaspar “Pato” Morales, y delante de los compañeros de trabajo la golpeó de manera brutal. No lo digo yo, se lo dijeron a mi hermana menor el sábado cuando Micalea la llevó porque le dijo que debía reemplazarla porque ella tenía que viajar urgente a Jujuy.

Ese sábado, a las 4 de la madrugada Débora Micaela recibió un llamado y se desfiguró. Casi se desmaya y junto a su hermana, sin decir palabra, vovieron a la madrugada a casa.

El domingo se levantó a las 9 de la mañana y se cambió, se puso un jean azul y una remera negra, y a pesar de que mi papá le dijo que debía descansar ella se fue lo mismo, dijo que era muy importante. A las 12, reunidos para almorzar, la llamamos y contestó que estaba con una amiga, que no la llamemos porque se iba a quedar allí.

Nunca más volvió. Eso sí, en todo momento nos preguntó cuánto le saldría un remise hasta la ciudad de San Salvador de Jujuy.

Viviana, sollozando, recordó aún más y dijo que en los últimos meses su hermana había sido agredida por la mujer o exesposa de Gaspar “Pato” Morales.

“Pero eso no es todo, frente del corralón donde fue hallada Débora fue golpeada en más de cinco oportunidades por su pareja, y los vecinos nos relataron en el velorio algunas cosas que muestran a las claras que de amor allí había poco. En esas golpizas públicas hubo incontables amenazas, al extremo que mi padre habló reiteradas veces con Débora y ella siempre le decía que ya había terminado con él, pero que este la buscaba incesantemente en su trabajo, o sea en la madrugada.

Mi hermana convivió con Pato durante tres meses, pero la familia de su exesposa la persiguió de manera implacable.

Nosotros sabemos que en el celular de ella está parte de la verdad, porque Débora Micaela recibió una llamada en la madrugada del sábado después que averiguara por cielo y tierra cómo llegar a Jujuy en remise y a las 9 de la mañana salió de casa para encontrarse supuestamente con alguien.

O sea que ella bien pudo haber estado el domingo en Jujuy o en la planta alta del corrralón, y eso está registrado en su celular y en el de su pareja. Todo lo demás fue dibujado. Lo ayudaron y lo están ayudando. Eso lo sabemos porque hasta la jardinera de “Pato’ nos dijo en el velorio que antes de que llegara la policía, un empleado del corralón le preguntó si sabía hacer reanimación”.

  Una de sus manos tiene hematomas visibles. 

“Sabemos que muchos hablan de mi hermana, pero no saben el calvario y la esclavitud que ese hombre del que toda la familia sospecha le impuso a su pareja (Débora Micaela), al extremo de golpearla en público y permitir que hicieran lo mismo su exesposa y su madrastra frente a nuestra casa. Si investigan sabrán quién es quién”.

Quería triunfar 

“No hace falta decir que mi hermana era o fue buena.
Siempre lo será, no solo para nosotros sino para las miles de chicas que como ella caen en manos de gente sin corazón.
Ella quería ser famosa, deseaba triunfar y quizá vio en ese hombre alguien que la podía catapultar, porque él manejaba publicidades importantes y era conocido en el ambiente de los bailes y la música. Aún así no sabemos que pasó en los últimos tiempos, porqué la perseguía tanto y la maltrataba. No, no, no había amor. Era otra cosa. Ella sabía de él muchas cosas y eso parecía que lo ofuscaba”.
“El Pato siempre viajaba a Jujuy, ahí tenía algo confuso, y mire qué casualidad, cuando la esperó el último viernes (sábado a la madrugada) para golpearla en público discutieron pero no por amor o celos.
Eso lo saben los testigos.
A la madrugada siguiente, domingo, una llamada trastorna a mi hermana, que comienza a hacer gestiones para irse urgente a Jujuy.
Y se fue, no sabemos si a Jujuy o adónde, pero sí que el lunes apareció sin vida en el interior de la casa de Gaspar Morales, supuestamente ‘suicidada’. Nos preguntamos, ¿qué ocurrió allí? O también impostaron la escena. Ni siquiera el pantalón de ella apareció. Alguien al vistió y eso está claro”, dijo su hermana.  Fuente:(eltribuno).-

 

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