Convivencia en el monoambiente

En este monoambiente que habita la diestra local, el redireccionamiento del ex precandidato presidencial que ahora parece aspirar a la sucesión de JMU zamarreó al resto de los dirigentes que habitan en este catastro ideológico.

En este trayecto Club 20-Arzobispado-Salta Polo, con el que propios y extraños suelen resumir los habituales foros en los que se discute “poder en serio”, la repentina superpoblación del espacio indica claramente que hay cada vez más inscriptos en una carrera universitaria con escasos cupos. El inevitable declive en la consideración popular que generó el encomiable Plan de Gobierno Macrista, pensado para una Argentina con escasos 4 millones de habitantes, supone un escenario electoral decreciente para la franja con diversas tonalidades de amarillos.

De 2017 a hoy, la meta del primer lugar en la línea de llegada hacia la Gobernación y los demás cargos nacionales que se definirán en octubre, esta vez se aggiornó a la modesta intención de eludir los insultos masivos y la entonación del hit tribunero MMLPQTP. Es que, como si fuese la figura de un ave conformada por hojas secas otoñales, la brisa se llevó consigo al Hucumar, a la Novia que resucita los sábados en la noche, a la Pobreza Cero, el Basilisco, el Plan Belgrano y a los gnomos violeta de La Caldera. Para siempre, según parece. Quién, hace un mes, lo hubiera pensado!

De tal forma que la problemática convivencia del monoambiente acaba de poner en situación de “recalcular” a la tropa alistada alrededor de Gustavo Sáenz, actual jefe comunal capitalino. Con el diputado nacional de campera en esta grilla (Olmedo iría por su propio partido, Salta Somos Todos), y el Pro con la firme intención de lanzar a un colega del anterior –Martín Grande-, la oferta para la titularidad del Ejecutivo de por sí parece excesiva frente a la escasa demanda. En cuyo caso, el alcalde de nuestra llovida  ciudad debe estar entonando el estribillo inmortalizado por Thom Yorke en “Creep”: what the hell I´m doing here? I wont belong here.

La opción de la “ancha avenida del medio”, sugerida por Sergio Massa en su reciente visita a Salta, a Sáenz le dejó más dudas que la bienaventuranza macrista del Segundo Semestre, si bien algunos desprevenidos de su grupo de estrategia tragaron este anzuelo sin degustarlo. Será por ello que tal conducta acrítica en el saenzismo llevó a hurgar entre el listado de dirigentes con cierta proyección, de lo cual resultó el titular del Concejo Deliberante, Matías Cánepa, el designado en función que en su agenda telefónica figuran contactos fluidos con dirigentes como Julio San Millán y el senador nacional Juan Carlos Romero.

El de ayer fue el Día Provincial del Ringtone, dada la cantidad de llamados y mensajes intercambiados en el oficialismo capitalino al advertir el giro de los acontecimientos en el tendedero del macrismo. Con sus activos en caída vertical, Casa Rosada aguarda con semblante de preocupación el efecto social que tendrá en la clase media y media-alta el doble tijeretazo ocasionado por no haber podido irse de vacaciones, junto con la pesadilla por el inicio del ciclo lectivo.

Y esto sin contar con un rumor que circula entre economistas y expertos en finanzas, indicando que en las próximas semanas podría volver la tempestad cambiaria. Mucho menos, sin evaluar que en las últimas horas la encuestadora Poliarquía, afín al empresariado que hasta hoy apuntala a Balcarce 50, concluyó que el 65 % de los argentinos repudia el actual rumbo del país.

En este panorama en el cual la reprobación al macrismo se extiende en todo el país, mientras en Salta apunta a transformarse en pandemia, lo indubitable que pudo haber sido el espejismo de Gustavo Sáenz recibiendo la banda de manos de JMU en este inicio de febrero parece una imagen borrosa. Si el intendente capitalino supiera que en otros sectores del peronismo es apreciado para conformar una delantera tan letal como el Barsa! O tal vez lo sabe y no lo dice. Por ahora.

Fuente:(Saltainforma).-

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