Aspirante a policía denunció a un instructor por un “baile “

Sostiene que recibió golpes mientras hacía “mojarritas” en la Escuela de Suboficiales. Al joven le tuvieron que realizar puntos en el mentón. Habría sido amenazado.

Un aspirante de la Escuela de Suboficiales de la Policía de Salta denunció a un instructor por una golpiza por la que terminó en enfermería. El acusado fue separado y puesto bajo investigación.

El aspirante Maximiliano Jesús Ruiz llegó hasta la comisaría novena para denunciar a su instructor oficial, el principal Pablo Ramiro Aráoz. Su superior quedó acusado de lesiones, amenazas y abuso de autoridad.

Los hechos denunciados habrían ocurrido en la Escuela de Suboficiales a la que asisten 276 jóvenes que buscan ingresar a la fuerza de seguridad provincial.

Según consta en la denuncia, el 3 de enero, el aspirante de segundo año de la escuela se encontraba afectado al servicio provisorio para el Centro de Control Operativa del 911, en el marco del operativo de fin de año.

En ese contexto, Ruiz indicó que recibió una llamada desde el organismo cerca del mediodía para que se presentara. Al llegar, según consta en la acusación formal, se le informó que debía dirigirse de forma “inmediata” a la Escuela de Suboficiales.

Agresión

Una vez allí, el instructor oficial Pablo Ramiro Aráoz le consultó si el motivo de su presencia era para cumplir arrestos, a lo que el aspirante aseguró desconocer. En ese momento, el instructor le pidió que aguardara, pero que hiciera “cien mojarritas” (movimientos de salto combinados con flexiones de brazo).

Al terminar con el pedido, el instructor le habría solicitado que realice más “mojarritas”. Mientras las realizaba, aseguró el aspirante, Aráoz le propinaba golpes de puño en la espalda por cada uno de los movimientos realizados.

En la “décima mojarrita”, Ruiz fue vencido por el peso y cayó al suelo, lo que le provocó una herida en el mentón y por la que comenzó a sangrar. Ante el cuadro, Aráoz le habría indicado que se dirigiera al baño a limpiarse mientras lo acusaba de “blandito”.

Herido, Ruiz se dirigió a reconocimiento médico para ser asistido. Allí se le informó que debía dirigirse a otro centro de asistencia porque debía recibir puntos.

Al mismo tiempo, asegura en la acusación, la sargento que lo atendió le indicó que iba a dar curso a la ART (Asistencia de Riesgos de Trabajo).

Amenaza

“Yo me enteré por compañeros de usted que consume drogas, yo te puedo hacer un informe y sumario y eso te va a dificultar para recibirte”, lo habría amenazado el instructor Aráoz. A lo que Ruiz se negó y se puso a disposición de un “ambiental” y pruebas de sangre para desmentir lo acusación lanzada.

Las amenazas de atentar contra la carrera del aspirante se habrían repetido al momento en que Ruiz intentaba hacer los tramites de la ART telefónicamente.

Según el aspirante, Aráoz lo amenazó con que si continuaba con los trámites de seguro le iniciaría un sumario, por lo que le darían más días de arresto y los cuales irían a la “junta de concepto”; un perjuicio para su carrera. Ante la presión, el aspirante consultó cómo proceder y obtuvo como respuesta la quita de su teléfono.

Finalmente, su superior le “sugirió” que se dirigiera para ser atendido en el centro de salud de su barrio y “de civil”. “Me indicó que dijera que me caí o que viera qué inventar”, mientras recibía golpes de puño, indicó el joven en la denuncia.

Desatendiendo las supuestas órdenes, el aspirante de la Escuela de Suboficiales solicitó ser examinado por el médico de la fuerza y dar intervención a la ART. Al mismo tiempo que indicó sentir temor por su estabilidad laboral o por posibles represalias de parte de su superior. Ruiz pidió la prohibición de acercamiento de su instructor.

Desde el Ministerio de Seguridad indicaron que el mismo día que fue radicada la denuncia tomó intervención la jefatura policial, dándole curso a Asuntos Internos de la Secretaría de Seguridad.

Aráoz quedó bajo la lupa de los abogados civiles de Asuntos Internos. Se le quitó el arma reglamentaria y fue suspendido hasta que culmine la investigación que podría tener como pena máxima su exoneración de la fuerza.

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