Analizan cobrar un costo adicional al usuario que pague los servicios en efectivo

Se debe al costo que tiene para las empresas de cobranza y los bancos el manejo de billetes.  

La cantidad de billetes que circulan en la economía son tantos que en las bóvedas de los bancos ya no hay espacio para recibir más efectivo. Este es el problema que encuentran las empresas de cobranzas -entre las que están Rapipago y Pago Fácil-, que por mes recaudan unos $90.000 millones de pagos de servicios y necesitan depositarlo en un banco para luego hacerles las transferencias correspondientes a las 4.000 compañías con las que trabajan.

Evalúan facturar un costo adicional a quien pague servicios en efectivo

El problema no es menor porque podría impactar en el costo del servicio que les brindan a los usuarios. Los bancos cobran al momento una comisión de entre 0,5% y 1% por recibir el depósito. Ese porcentaje podría crecer al 1,5% si la inflación obliga a que haya más billetes en circulación, pese a que la política contractiva del Banco Central (BCRA) tiende a quitar dinero del mercado.

Las empresas de cobranza de servicios perciben un 1% de comisión de sus clientes por recaudar el pago de las boletas y hacer las transferencias. Es casi el mismo porcentaje que les cobran los bancos por los depósitos. Por lo tanto, indicaron, están evaluando trasladar ese costo a los consumidores que pagan en efectivo, si las compañías de servicios -luz, gas, cable, medicina prepaga e internet, entre otras- no lo quieren absorber.

Esto afectaría a gran parte de los 15 millones de usuarios (que en su mayoría están en la base de la pirámide), ya que, de todas las transacciones que se realizan, solo el 10% se hacen con débito. Esto igualmente es un avance con respecto a poco tiempo atrás, cuando el 100% de los servicios se pagaba en efectivo.

Desde hace dos años

“Esta es una situación que estamos paliando desde hace dos años, cuando el BCRA decidió no recibir más los fondos excedentes de los bancos para dejar de favorecer el uso de efectivo”, cuenta Gustavo Gómez, presidente de Rapipago y de Caeceis, la cámara que agrupa a estas empresas.

“Y si bien emitieron billetes con mayor denominación, son pocos los de $500 y $1.000 que están en circulación. El billete promedio nuestro está en el orden de los $160. Con una recaudación de $90.000 millones por mes, es muy difícil mover todo ese dinero físico. Tenemos sucursales en el interior también y muchas veces es toda una logística trasladar el efectivo en camiones o en aviones a Buenos Aires”, agrega.

Según indica el directivo, este año la cantidad de pagos en estas empresas hasta podría aumentar con la suba de las tarifas de luz, gas y agua: “Ocurrió en el último tiempo que, con el incremento de los servicios, muchos usuarios quitaron el débito automático de sus cuentas para no quedar enganchados o por miedo a que les cobren de más”.

La alternativa, dice, sería que paguen directamente los servicios en los bancos, pero las entidades también están “abarrotadas”. Hasta los bancos públicos, que utilizan más efectivo, tampoco les quieren recibir el dinero.

Fuente: Sofía Diamante – La Nación

 

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