Allanaron la casa de los hermanos Lazarte.-

Efectivos que habían sido agredidos por los dealers en el barrio Pablo Saravia secuestraron el machete y dos cuchillos de grandes dimensiones.

A menos de una semana de haber tenido que enfrentar a dos hermanos dispuesto a todo, efectivos pertenecientes al Grupo de Investigaciones del Sector 7 A recibieron la orden judicial para allanar la casa de los Lazarte, ubicada en Mar Adriático al 900 en el barrio Pablo Saravia.

El sargento ayudante y sargento que actuaron repelieron un ataque por parte de los vendedores de droga y detuvieron a uno de ellos en ese momento, el otro cayó luego de ser golpeado por un grupo de supuestos dealers en un barrio cercano a la zona.

Desde la Fiscalía Penal 7 y el Juzgado de Garantías número 6 se remitieron las órdenes correspondientes para que los investigadores realizaron las pesquisas del caso. Mientras los hermanos Lazarte, conocidos en el ambiente delictivo como Ñoño y Chala, de 30 y 31 años, siguen detenidos a disposición de la Justicia.

El enfrentamiento y posterior detención de los dealers ocurrió el martes pasado cuando los efectivos motorizados patrullaban la zona y observaron a los sospechosos. En plena vía pública fueron atacados por los hermanos, quienes tenían en su poder un machete y cuchillos, tras resistirse y demorar a uno de ellos le secuestraron 10 gramos de sustancia blanquecina, se trataría de cocaína, y 43 gramos de marihuana, sustancias que fueron corroboradas por personal de Drogas Peligrosas. También quedó secuestrada una billetera con cerca de 2.000 pesos y un teléfono celular.

Al cabo de unos días el pedido de allanamiento al domicilio de los atacantes fue emitido por el juzgado actuante, desde donde se secuestraron las armas blancas empleadas por los hermanos detenidos, quienes según fuentes policiales poseen un frondoso prontuario.

Los vecinos del mencionado barrio y de la zona estaban indignados y cansados de las amenazas de Ñoño y Chala.

Según las denuncias públicas de algunos vecinos, quienes por seguridad prefirieron mantener en reserva su identidad, además de sufrir amenazas por parte de los Lazarte también estaban cansados de ver cómo ofrecían estupefacientes a los “chicos del barrio”.

“Algunos hasta amenazados no tuvieron otra que acceder y terminaron siendo cómplices de estos delincuentes”, sostuvo indignado uno de los vecinos del barrio.Fuente:(eltribuno).-

 

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