Acusan al actual procurador por inacción en la causa Ragone

Juan Carlos Villamayor en su testimonió de ayer en el juicio al ex juez federal, Ricardo Lona por su actuación en la investigación del secuestro y desaparición del ex gobernador, Miguel Ragone, involucró al actual Procurador General de la Provincia Abel Cornejo, de la supuesta inacción en la causa.

Villamayor, quien en ese tiempo se desempeñó como secretario de Prensa y Difusión de Ragone, fue el último de los seis testigos que prestaron declaración en el Tribunal Oral Federal 2, presidido por el juez, Gabriel Casas.

En la audiencia de ayer se escuchó los testimonios de Mirta Torres, René Mateo Cancinos, Jorge Carlos Albrecht, Gregorio Caro Figueroa y Pedro Olea. La primera se refirió a su detención ilegal bajo la dictadura militar, entre los años 1974 a 1981.

El hombre de confianza de Ragone.

Villamayor testificó sobre el mediodía. El Tribunal mandó a llamar a Villamayor, quien fiel a su estilo desenfadado, se tomó su tiempo para mirar a todos los integrantes de las distintas partes, para luego recostarse sobre la silla y relatar lo que conocía de la vida de Ragone.

Además de su función, como secretario de Prensa, el también ex intendente de la ciudad, sostuvo que era muy allegado con Ragone, con quien mantenía infidencias y una cercanía mutua, lamentándose en todo momento la muerte del ex gobernador. “Nos hemos querido mucho, había absoluta confianza entre ambos”, aseguró.

Afirmó también que fue el primero en impulsar la causa Ragone junto a Víctor Hugo Elías, aunque también reconoció que el ex presidente Néstor Kirchner,instruyó al entonces Secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde, para que viajara a Salta a investigar lo sucedido con el ex gobernador.

Contó que se reunió con dicho funcionario, oportunidad en la que le contó todo lo que sabía. Al respecto, afirmó haber sido la última persona que estuvo con Ragone, cuando realizaron un viaje a Orán, oportunidad en la que habló con el ex gobernador para que renuncie a su candidatura a gobernador.

La noche antes del secuestro, Villamayor recordó que “tras dejarlo en su casa, Ragone entró y salió enseguida, me dio un escrito y me dijo que lo leyera y lo tuviera listo para mañana. Era su renuncia, la que preparé y al otro día, tal como me pidió, lo esperé en la clínica Cruz Azul, a las 8, pero nunca llegó”, narró.

Luego de ello, relató distintos contactos que mantuvo con amigos y familiares de Ragone, como así también con algunos jefes policiales, como el ex comisario, Guil, quien “me mostró radiogramas en los que aseguraba que Ragone había sido víctima de montoneros, lo cual no creí en absoluto y así se lo hice saber a Guil”.

Aporte del resto de los testigos

A Cancinos lo citaron a fin de ratificar un testimonio brindado en el expediente, en el cual se aseguraba que el mismo había visto a Ragone, cuando viajaba en un automóvil junto a otras personas por una ruta en la provincia de Catamarca el 12 de marzo de 1976, hecho que el testigo no pudo recordar.

El médico Albrecht, quien fue uno de los testigos presenciales del secuestro de Ragone. El profesional recordó lo sucedido y afirmó que fue solicitado por la policía en dos ocasiones, una de ellas por efectivos de la Policía Federal, quienes lo interrogaron y luego, de manera compulsiva, fue trasladado a la Central de Policía, donde dio su declaración ante el ex Director de Seguridad, comisario Joaquín Guil, de quien dijo lo trató amablemente, no así los policías que lo fueron a buscar.

Caro Figueroa, por su parte, se refirió al contexto político de aquellos años, datos extraídos de distintos libros y documentos a los que tuvo acceso. Defendió la posición política de su padre, entonces senador nacional, y se pronunció por cerrar las heridas que el golpe militar causó en Salta, en las distintas esferas.

Olea, en tanto, fue interrogado respecto a su función como empleado del Club Náutico, en Coronel Moldes, donde estuvo el día del secuestro de Ragone. Recordó, como ya lo había declarado en el primer juicio, que escuchó disparos en dirección al predio que poseía el club de veteranos de la Armada, pero no vio más que eso.

 

Fuente: Nuevo diario

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.