A un año de la muerte de Sala, persiste la emoción y la polémica

En Nantes y Cardiff habrá homenajes en memoria del delantero argentino. Sin embargo ambos clubes continúan su lucha por el pago de la transferencia.

Un año después de la muerte del delantero argentino Emiliano Sala, en accidente de avión cuando volaba a Cardiff desde Nantes para incorporarse al equipo galés, la emoción todavía es palpable, pero también persiste la polémica sobre el pago de la transferencia.
El Nantes anunció el domingo que homenajeará a Sala en su partido del campeonato francés de esta semana contra el Burdeos, club en el que se formó el argentino. Jugarán con una camiseta especial, con los colores albiceleste, mientras que los hinchas preparan una inmensa bandera y se celebrará un minuto de aplausos en su memoria.
En Cardiff los aficionados han sido invitados a acudir delante de su estadio el martes para una ceremonia religiosa.
Sala, de 28 años, y su piloto, el británico David Ibbotson, volaban el 21 de enero a bordo de un monomotor desde Nantes, en cuyo club jugaba, para incorporarse al Cardiff, que lo acababa de contratar. El aparato desapareció de los radares a unos 20 km de la isla británica de Guernsey, situada en el canal de la Mancha.
Protagonista de un excelente debut en la Ligue 1, con 12 goles, Sala había pasado el día en Nantes para despedirse de sus compañeros. Según los medios en Cardiff su salario se iba a multiplicar por seis.
La búsqueda de Sala e Ibbotson es interrumpida tras tres días, pero la familia organiza una colecta en internet que permite continuarla. El esfuerzo da sus frutos, se localiza el avión y un cuerpo, identificado como el de Sala el 8 de febrero.
El vuelo lo había organizado el piloto británico David Henderson, tras la solicitud del intermediario Willie McKay y de su hijo Mark, el agente al que había recurrido el Nantes para conducir el traspaso. Ellos habían pagado el viaje.
El Cardiff asegura que propuso un vuelo regular al jugador, que lo rechazó. Más tarde Sala mostró, según varios mensajes de texto que envió, su miedo antes del despegue del pequeño avión.
Sin embargo, ese monomotor Piper PA-46 Malibu no estaba autorizado a realizar vuelos comerciales y su piloto no tenía permiso para transportar clientes. Tampoco el avión podía volar de noche.
Según el informe de la autopsia, Sala falleció por “lesiones en la cabeza y en el tronco”. Estuvo también sometido a un nivel de monóxido de carbono susceptible de provocarle convulsiones, pérdida de conocimiento o crisis cardiaca.
En junio la Policía británica arrestó y luego rápidamente liberó a David Henderson. Según varios medios, el Cardiff quería presentar una denuncia en Francia contra este último, contra el clan McKay y posiblemente contra el Nantes, por negligencia.
El Cardiff se comprometió a pagar 17 millones de euros en tres pagos, una cantidad de la que el Nantes tenía que pagar la mitad al Burdeos. Era el traspaso más alto en la historia del club galés, que al final de la pasada Premier League perdió la categoría.
El Nantes reclama los pagos, haciendo valer el Certificado Internacional de Traspasos (CIT) recibido el lunes 21 de enero, antes del accidente. El Cardiff señala anomalías en el traspaso y asegura que la investigación sobre la responsabilidad del accidente podría tener un impacto.
A finales de septiembre, la FIFA ordenó al Cardiff que completara el primer pago, de 6 millones de euros, si no quería recibir una sanción de 18 meses sin poder fichar. Pero el club galés recurrió al Tribunal Arbitral del Deporte (TAS).
“Cardiff y Nantes se pusieron de acuerdo sobre el calendario del procedimiento escrito, que debe durar hasta finales de abril aproximadamente. A continuación debería fijarse una audiencia. A priori, la decisión final no debería llegar antes de junio”, explicó Matthieu Reeb, secretario general del TAS.

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