Pantallas flexibles: Apple, más cerca del celular plegable.

Premio para un Game Boy gigante. Apple vuelve a la carga con la pantalla flexible y el Gobierno busca frenar el contrabando.

 

Una nueva patente adquirida por Apple dejó en evidencia que la compañía fundada por Steve Jobs está trabajando en el diseño de un celular con pantalla flexible, lo que lo haría más fácil de transportar sin resignar tamaño. Llamada “Electronic Devices with Flexible Displays” (dispositivos electrónicos con pantallas flexibles), esta patente fue otorgada al gigante de Cupertino el pasado jueves. Había sido solicitada hace poco más de un año, en septiembre de 2016. En la patente figuran nueve personas de California como los inventores.
“Un dispositivo electrónico puede tener una porción flexible que le permita ser plegado. El aparato tendrá un display flexible que estará formado por una capa de display, una capa de protección, un sensor táctil en medio de ambas, una capa de soporte y otra polarizadora. La capa polarizadora podrá estar entre el sensor táctil y el display flexible, o bien entre el sensor y la capa de protección”, se describe en una parte de la patente, y continúa con datos técnicos detallados.
Durante todo 2016 comenzaron a hacer ruido los proyectos de fabricantes como Samsung que planeaban lanzar las pantallas flexibles. Tanto es así, que se esperaba que 2017 fuera el año de los celulares con estos tipos de display, pero 2017 se va y no los hemos visto.
Lo más concreto hasta el momento se vio en enero de 2016, cuando LG deslumbró en la feria CES de Las Vegas con una segunda versión de su pantalla enrollable OLED (la primera la había presentado en 2014), y que tiene la virtud de seguir funcionando aún cuando se la dobla.
En el primer trimestre de este año, en tanto, Samsung volvió a postergar el desarrollo de esta clase de pantallas para centrarse en los displays sin biseles.

Llegó el “Game Boy XXL”
Es un experimento de un estudiante belga que se ganó un lugar en el libro Guinness

La característica principal que convirtió el Game Boy de Nintendo en un clásico y en un hito de las consolas de videojuegos fue, precisamente, su pequeño tamaño.
En 1989, cuando fue lanzada, era una de las primeras consolas portátiles (pequeña, liviana, alimentada a pilas) y hasta el día de hoy es la tercera más vendida del planeta.
Pues bien, a modo de homenaje, un fanático creó una Game Boy a escala, pero mucho más grande que la original: mide un metro de alto por medio metro de ancho.
Ilhan Ünal es el estudiante belga que construyó la “Game Boy XXL” (así la bautizó) y su hazaña le valió entrar al libro Guinness de los récords en una edición especial dedicada a los juegos.
“La Game Boy fue parte esencial de la infancia de muchas personas, incluida la mía. Estaba obsesionado con mi Game Boy cuando era niño, así que quería crear algo que hiciera sonreír al niño que hay en Ünal y, con suerte, a cualquiera que siga sintiéndose un niño en su corazón”, dijo el creador.
La versión gigante, que no va a producirse en serie, llega justo cuando hay serias posibilidades de que Nintendo relance esa consola portátil para celebrar los 30 años de su creación.

Contrabando de celulares
Si pensabas traerte un teléfono de afuera, está atento

Entre el equipaje de los viajeros que cruzan las fronteras de Argentina, sobre todo a Chile, Paraguay, Miami o Europa, suele haber un teléfono celular de alta gama, que se consigue en otros países a mitad de precio que en el nuestro. Pocas veces los suelen declarar en la Aduana, lo que implicaría pagar el impuesto que podría alcanzar hasta la mitad del precio del equipo. Por estos días, el Gobierno nacional estudia la manera de frenar este contrabando que asciende a los 300.000 equipos ingresados ilegalmente al país por año. El grueso de ese número no lo generan los viajeros que traen uno o dos teléfonos consigo, sino los negocios que los ingresan y comercializan a gran escala. Una de las alternativas que se barajaron fue extender la lista negra de teléfonos robados, que ya funciona, para incluir los equipos que no han sido fabricados en el país. Técnicamente, no sería una tarea complicada: cada terminal tiene un número de IMEI, un identificador internacional que reconoce la red celular cuando se conecta y que brinda información de la marca, modelo, año de fabricación y lugar de venta del equipo, entre otros datos. Otra de las medidas que se trabajan es la creación de una lista blanca de IMEI autorizados, que tendrá como base todos los equipos fabricados en Tierra del Fuego que irá creciendo con los registros que soliciten los usuarios, siempre y cuando presenten los respectivos papeles de compra e ingreso en el país. Funcionarios del Gobierno admitieron que evalúan medidas, pero que aún no hay nada concreto. Lo que sí es seguro es que no será retroactivo, es decir para los teléfonos que ya funcionan.(gaceta).

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